Una armadura en el armario

Protegerse. Últimamente casi no se habla de otra cosa. Y empiezo a reflexionar, y a asociar ideas: en el pasado, la armadura era perfecta para protegerse. Armadura. Armario. ¿Pero tendrán algo en común?

El armario — del latín armarium, «trastero para armas» — antiguamente designó un lugar o un mueble vinculado a la vida militar. Quizás esto es precisamente lo que inspiró una de las frases más famosas de Bill Cunningham, pionero del street style: La moda es la armadura para sobrevivir a la realidad de la vida cotidiana.

The point is that fashion is the armour
to survive the reality of everyday life.

Bill Cunningham

Si pienso en el vestido como armadura me viene de inmediato a la cabeza una figura mítica de la moda, un revolucionario, el diseñador al que Coco Chanel llamó el metalúrgico: Paco Rabanne.

Francisco Rabaneda Cuervo, hijo de una costurera jefa del atelier de Balenciaga, es el primer diseñador que cambia la aguja por las tenazas y los alicates.

En 2017 tuve la suerte de ver de cerca sus creaciones gracias al tributo de la revista Telva, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.

La exposición acogió, bajo andamios de metal, algunas de las prendas más famosas de los comienzos del diseñador, acompañadas de espléndidas fotografías y vídeos de la época.

Sus creaciones-esculturas hechas de materiales inorgánicos — como la malla metálica, el plástico, el Rhodoid (un acetato de celulosa) o el papel plateado plisado — marcaron una época y fueron amadas y usadas por algunas de las mujeres más bellas de los años sesenta, como Jane Birkin, Françoise Hardy, Jane Fonda y Audrey Hepburn.

TELVA Tributo a Paco Rabanne | ©Sergio González | Françoise Hardy
TELVA Tributo a Paco Rabanne | ©Sergio González

Las creaciones de Rabanne, frías al tacto como una armadura de verdad, a menudo tuvieron que calentarse antes de ser usadas por las modelos.

TELVA Tributo a Paco Rabanne | ©Sergio González | Golden Room

Estas pseudocorazas de inspiración futurista no dejan de ser prendas que transmiten una gran fuerza. ¿No crees?

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